crisis de crecimiento

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No es la intencion dar desde aqui una clase de economía, pero es importante brindar algunos datos que ayuden a entender una realidad económica que nos goplea diariamente y nos abruma desde los medios de comunicación, que mucho gustan de sacar provecho del estado general de mal humor y poco de cumplir su función periodística de ayudar a la comprensión de la realidad que vivimos.

Sabido es que la década del 90, producto de una economía estable, políticas de créditos a largo plazo y un tipo de cambio muy bajo respecto del dólar, sirvió para que muchos sectores de la economía aprovecharan para invertir en tecnología que aportaron mayores niveles de productividad a precios competitivos tanto en el mercado interno como para la exportación de nuestros productos.

Sabido es también que finalmente esta política, sin la necesaria actualización monetaria, terminó en una crisis financiera y de endeudamiento interno y externo que llevaron al país a una recesión económica y una crisis político-institucional que aún todos recordamos.

La actual administración fue capaz de revertir ese proceso recesivo a partir de un crecimiento sostenido que se ha mantenido a lo largo de estos 4 años, bajando la tasa de desempleo a valores impensados. Durante estos años, este proceso de crecimiento no había impactado en el mercado interno porque, básicamente, se llevó adelante con la capacidad instalada que tenía el país producto de aquella inversión de los 90 que había quedado en ociosa luego de la crisis de 2001.

Sin embargo, luego de estos años donde se han incorporado al mercado miles de trabajadores, sumado al crecimiento del poder adquisitivo de amplios sectores sociales, han llevado al límite esa capacidad productiva, siendo hoy insuficiente para abastecer el mercado interno, mucho más cuando la exportación de esos productos se ve favorecida por un tipo de cambio muy alto respecto de nuestro peso.

Este es el dato real de una economía que ha comenzado a dar señales de alerta en los precios y que requiere por parte de los sectores productivos invertir en nuevas tecnologías que aseguren el abastecimiento interno y abandonar la recurrente política especulativa de beneficiarse con mayores índices de ganancia producto de una oferta menor a la demanda de consumo interno.

El gobierno ha hecho su trabajo en materia de crecimiento sostenido de la economía, corresponde ahora a los sectores económicos ponerse a tono con la demanda interna y concentrarse en su rol, que no es otro que el de producir, producir y producir.

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